Cipriano Damiano González

(1916-1986)

El 22 de septiembre de 1916 nace en Comares (Málaga, Andalucía, España) el resistente antifranquista confederal Cipriano Damiano González. Huérfano de padre a los siete años, con otros dos hermanos varones menores de quince años, su madre se vio forzada a trasladarse a Málaga e ingresar los dos menores en la Casa de la Misericordia durante dos años. Todavía un niño trabajará en distintas trabajitos (vender periódicos y golosinas, aprendiz de zapatero, mozo en la construcción ...) para ayudar su familia, lo que implicará que su formación sea del todo autodidacta. Con 14 años, tras el levantamiento de Jaca en diciembre de 1930, entra en el movimiento libertario y se afilia a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) en 1931. En mayo de 1931 sufre la primera de las muchas detenciones que sufrirá - hasta 1937 sumará tres años de prisión. Fue uno de los fundadores de las Juventudes Libertarias en Málaga, de la Federación local de la que fue secretario, para más tarde ejercer este mismo cargo en la Federación provincial, alternando este último cargo con el de secretario del Sindical Único de la Alimentación de CNT hasta el hundimiento del frente malagueño. En 1935 militó en el grupo de afinidad malagueño «Los Amantes de la Luz" (Laya, Antonillo El Chofer , Roa, Juan Santana Calero, Antonio El Carbonero ), y cofundó con Santana Calero, el semanario anarquista malagueño Faro ( 1936-1937). Más tarde, también con Santana Calero y Mariano Gallardo y Morales Guzmán, editónervudo , portavoz de la 147 Brigada Mixta (antigua «Columna Maroto»), y colaboró ​​en diversos periódicos ( Emancipación , de Almería; Fragua Social ; hombres Libres , de Guadix, Orto yUmbral ). Durante los años bélicos fue adjunto a la Secretaría de Propaganda del Comité Regional de Levante de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL) hasta su elección en mayo de 1937 como secretario de las Juventudes Libertarias andaluzas, cargo que hará compatible con el de miliciano de la mencionada brigada. Tras la derrota pudo llegar al puerto de Alicante, pero será detenido y pasará por los campos de concentración de Los Almendros y Albatera, por la prisión de Porta Coeli de Valencia y por el castillo leridano de Gardeny, donde se incorporará al Batallón de Trabajo número 22 con el que recorre Ibars de Urgel, Tudela de Duero y Valladolid, desde donde consigue llegar a Málaga y entrar en Gibraltar. Su popularidad arranca de sus actividades clandestinas: amparado en una identidad falsa, consigue un cargo burocrático en la Comisión Técnica de Fortificación de la Costa Sur, que actúa en el sector que va de Algeciras, por Tarifa, Barbate, Cádiz y Jerez, en Sevilla y sirve de enlace a José Piñero, en sus contactos con el Comité Nacional y Gibraltar, y al que facilita documentación y vehículos. Asimismo presta apoyo a la guerrilla hasta que localizado, cuando servía en la Comandancia Militar de Obras de Cádiz, huye a Barcelona y se incorpora en el Comité Nacional de Manuel Vallejo, del que es designado vicesecretario en 1949 y accede al cargo de secretario cuando Vallejo huye en 1951, cargo que mantendrá hasta su detención el 6 de junio de 1953 en Madrid. Fue condenado a 15 años en consejo de guerra celebrado en Madrid el 5 de febrero de 1954, que cumplió en Carabanchel y Guadalajara, tiempo de prisión que aprovechará para estudiar el bachillerato.Cuando sale en libertad, después de una breve estancia en Francia, hace contacto con la militancia madrileña y se traslada a Barcelona, ​​donde trabajará en una empresa de publicidad, de la que llegó a ser jefe de medios y de presupuestos. En Barcelona se relacionará con numerosos militantes catalanes y en funda con algunos el grupo «Renacer», siempre trabajando en la reorganización de la muy débil CNT primero en Cataluña y después en Levante y Andalucía, que le llevará a ser detenido en dos ocasiones, pero logrando eludir las acusaciones policíacas. Este esfuerzo organizativo da fruto en el Comité Nacional de Francisco Calle Mansilla (1962-1964) y la aparición del boletín clandestino vórtice (con Antonio Casas), y cuando este comité de Calle cae, encabezará el Comité Nacional, de abril de 1964 abril de 1965, cuando es detenido, pero se fuga espectacularmente y pasa a Francia, para retornar al poco tiempo con documentación falsa.Instalado en Madrid, se opondrá al cincpuntisme , editando el boletín Panorama . Detenido en abril de 1970, permaneció tres años encarcelado y no logró su libertad definitiva hasta la muerte de Franco. Instalado en Barcelona, ​​trabajará por la revista Interviú y colaborará en Actual , El Correo Catalán , Diario de Barcelona , Mundo , Sindicalismo , entre otras publicaciones. Intervino en las Jornadas Libertarias de Barcelona (julio de 1977) y se inhibió de la militancia orgánica después de los conflictos del Congreso de la Casa de Campo, mostrándose comprensivo con los minoritarios. Luego colaboró ​​con el Centro de Documentación Histórico-Social (CDHS) de Barcelona y escribió en La Hora de Mañana y polémicos , dirigiendo un tiempo Solidaridad Obrera . Ha utilizado varios seudónimos: Segundo Canillo, El Niño, Cigadón, Devenir, Paco, León, Antonio González, Yayo. Es autor, con la colaboración de Carlos E. Bayo Falcón, de la resistencia libertaria. La lucha anarcosindicalisa bajo el franquismo (1939-1970) (1978), en buena parte deudor del libro de Juanelo Molina y que interesa para el periodo en el que Damiano fue al frente de CNT. Cipriano Damiano murió el 17 de abril de 1986 en Sabadell (Barcelona, ​​Cataluña).
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Cipriano Damiano en la prisión de Jaén
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Cipriano Damiano, con la cantante Marisol, utilizando una de sus múltiples personalidades durante la clandestinidad
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Cipriano Damiano en el documental España, historia inmediata: Los anarquistas (1984) de TVE
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El libro de Damiano La resistencia libertaria (1978)
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Escríbenos

La Resistencia Libertaria (1939-1970)


autor: Cipriano Damiano González 

377 paginas

Barcelona, Editorial Bruguera, 1978

La resistencia libertaria de Cipriano Damiano

A primera vista la obra parece escrita muy deprisa, con abundancia de citas de Juanel Molina, pero no es caso. Damiano sabe trazar el final de la guerra civil y los dolores físicos del encarcelamiento y los años de hambre que no mellaron la combatividad de muchos libertarios. Asi resaltan mejor y dentro de la realidad de la época los primeros intentos de falsificación de documentos para salvar a numerosos compañeros, labor que, en parte, fue realizada por un grupo que volvió de Francia :

"Todos dejarán la vida en la empresa, bien ante el piquete, bien en las cárceles, a consecuencia del tremendo abandono en el que se verán sumidos "(p. 59).
Hechos como éste nos dan idea del valor doble de la emigración cenetista : la dedicación ilimitada de algunos, y la labor burocrática de otros, a veces mezcladas, porque Raúl Carballeira, la ejecución del confidente ex-cenetista Melis, etc., fueron realizados desde y con ayuda de Toulouse, con la idea de demostrar la propia fuerza al otro exilio cenetista colaboracionista y de cara al Interior. Y hay que reconocer que los exiliados corrientes y molientes cotizaron años y años sin saber donde ni cómo se gastaba el dinero ; pero Sabaté, por ejemplo, estuvo en un momento completamente de acuerdo con Toulouse, mientras que los últimos, y largos años, sólo tuvo la ayuda práctica y financiera de algunos grupos exiliados. El párrafo es mío, porque Damiano no se mete en este berenjenal .

Para el autor hay una sucesión de ímprobos esfuerzos que van chocando con las infiltraciones policiacas dentro de la CNT (en España, aunque en la exiliada también había). Un ejemplo desafortunado porque se trata de una caída, pero revelador de la fuerza, es el siguiente : entre diciembre de 1946 y marzo de 1947 fueron detenidos más de 500 militantes en Andalucía, otros tantos en Cataluña, más de 200 en el Centro, más de 100 en Aragón, y una cantidad parecida en el Norte, unos 200 en Galicia . . . en total, alrededor de mil (p.151). Y en 1946, en Euzkadi, comenzó la primera huelga general provincial con participación de CNT-UGT-STV. Lo que le reprocho a Damiano es no haber destacado el papel de las infiltraciones (p.87,97,159 y sig.188). Si desde 1943 hay dudas sobre Eliseo Melis ¿por qué no decidirse hasta 1947 y esperar una iniciativa del exilio ?. La confianza mutua es importante, pero la traición resulta inexplicable en ciertos casos.

El caso es que por la multiplicación de factores archidistintos-Yalta y la división del mundo entre los bloques, la escisión en la CNT, la evidencia de la no intervención de los aliados para derrocar a Franco, la eficacia de la represión y la labor casi oficiosa de la CNT para recaudar fondos entre los trabajadores y hasta entre los empresarios (véase la vida del ex-alcalde de Sabadell, Marcet Coll : Mi ciudad y yo Barcelona 1963, p.211), se vio cercenada la labor cenetista.

"Rehuyendo el riesgo masivo, la militancia más activa se ve obligada a estructurarse a base de grupos de selección, pero esta medida de emergencia les aisla de la gran masa popular ..."(p.172, de un texto-informe de 1966).

Y en 1951 empieza la segunda sacudida laboral de importancia, la huelga de transporte en Barcelona. Es de notar la interpretación modesta del secretario regional de la CNT, Figueras :
"Hoy todavía se especula sobre la paternidad de aquellos hechos. pero nadie se puede adjudicar la promoción de unos acontecimientos que fueron logrados por la gran mayoría popular" (p.183).

Si bien, la CNT llevó !a voz cantante. (Otra interpretación, no muy diferente, en César M. Lorenzo : Los anarquistas españoles y el poder).

También hay que destacar cierto cansancio que yo interpreto como la consciencia de la imposibilidad de vencer, y la seguridad de ser detenidos :

"Enrique Sanz se presenta ese mismo día, pese a todas las advertencias (...) Pablo Borjas -de construcción-, ha sido advertido y permanece en su domicilio" (p. 192, 193).

El último capítulo es un folleto (166 páginas) sobre el periodo 1961-70, con especial atención al pacto bluf CNT-CNS, y reproducción de sentencias que reca- yeron sobre el autor. No me parece justo en una obra que abarca toda la lucha clandestina, insistir tanto en algunos puntos, porque desequilibran el conjunto. Además se constata la ausencia de cualquier mención seria a la labor de la FIJL (1962-65, especialmente).

Lo importante del libro de Damiano es que da elementos numerosos y crono lógicamente ordenados, sobre la más larga de las resistencias.

(Bicicleta N°33,1980)

Frank MINTZ


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