LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN EN FRANCIA




Aproximadamente 275.000 españoles pasaron por los campos de internamiento franceses.


Los campos de concentración franceses



Ya el 12 de noviembre de 1938 el gobierno francés presidido por Daladier promulgó un Decreto Ley en el que mencionaba a los "extranjeros indeseables" (refiriéndose evidentemente a los españoles) y proponía la expulsión de todos ellos. El 5 de febrero de 1939 y presionado por parte de la opinión pública, Daladier --que había bloqueado la frontera e impedido el paso de los refugiados-- permitió finalmente la entrada en masa de los huidos por la frontera que hasta entonces había permanecido oficialmente cerrada.

Ante la avalancha y sin miramiento alguno, el gobierno francés separó a los hombres de las mujeres y a los oficiales de la tropa. Todos fueron maltratados, mal alimentados y concentrados en zonas descampadas y alambradas tal como si fueran prisiones al aire libre, vigiladas por soldados coloniales marroquíes y senegaleses y disfrazadas o maquilladas como “campos de internamiento para refugiados” distribuidos por todo el país. A remedo de lo sucedido en el interior de España, toda Francia se convirtió también en una inmensa prisión para los republicanos antifranquistas.

El primer "centro especial" para acoger a los refugiados fue instalado por decreto el 21 de enero de 1939 enRieucros (Lozère), cerca de Mende. Muy poco después, estos "estacionamientos temporales" se convirtieron en "reclusión administrativa" y en pocos meses se creaban el resto de los campos de internamiento. El 25 de febrero de 1939 Francia reconoció al gobierno franquista e intercambió embajadores (ver en este blog la entrada dedicada a la "Traición de Francia"). Poco después, entre marzo y abril de 1939 se crearon seis centros en las periferias de los Pirineos Orientales para el internamiento de milicianos: enBram (Aude) reservado a los ancianos; Agde (Hérault) y Riversaltes (Pirineos-Orientales) destinado a los catalanes; Sepfonds (Tarn-et-Garonne) y Le Vernet (Ariège) para los obreros y Gurs (Basses Pyrénées). Estos dos últimos centros fueron los campos franceses más importantes y funcionaron hasta 1944, encerrando y exterminando a judíos, españoles, rumanos, gitanos y otros europeos indeseados para los nazis y para una parte importante de los franceses. El ya mencionado de Le Vernet era conocido como “campo represivo” en el que se debía encerrar a los “individuos peligrosos para el orden público y la seguridad nacional”, en general comunistas y dirigentes de las Brigadas Internacionales. A estos centros de internamiento se le sumaron otros como Argèles-sur-Mer, Saint-Cyprien (sumando ambos más de 180.000 internados), Prats-de-Molló y otros más pequeños como Gurs (con 23.000 excombatientes españoles y 7.000 brigadistas), Noé y Barcarès (cerca de 150.000 refugiados).

A mediados de marzo de 1939, Robert Capa visitó el enorme campo de la playa de Argelès-sur-Mer dónde estaban encerrados en ese momento más de 80.000 republicanos españoles. Capa describió este campo o"un infierno sobre la arena: los hombres allí sobreviven bajo tiendas de fortuna y chozas de paja que ofrecen una miserable protección contra la arena y el viento. Para coronar todo ello, no hay agua potable, sino el agua salobre extraída de agujeros cavados en la arena".

Ante estas terribles condiciones disuasorias planteadas cruelmente por el insensible gobierno francés y tras recibir un mensaje supuestamente conciliador de Franco garantizando inmunidad para todos aquellos libres de "delitos" de sangre, muchos de los huídos se plantearon el regreso. De los 550.000 republicanos que cruzaron los pasos fronterizos franceses antes de abril de 1939, al menos 250.000 --entre hombres, mujeres y niños-- atendieron y dieron credibilidad a las promesas de perdón de los franquistas y regresaron a España. Decenas de miles de ellos lo pagaron con sus vidas, pues todos fueron interrogados a su regreso y los hombres detenidos para su concentración y clasificación de cara al establecimiento de las responsabilidades que pudieran determinar los vencedores, los cuales impusieron condenas a muerte a muchos de ellos y penas milenarias de prisión a los que no fueron asesinados ante los pelotones de fusilamiento.

Nuevamente, muchas de las imágenes que traigo aquí son poco frecuentes y algunas de ellas aparentemente inéditas. Han sido extraídas de las miams fuentes que en la entrada anterior, es decir, que la mayor parte son fotografías de muestra del catálogo de una colección de postales sobre el paso de los puestos fronterizos y la retirada, que está a la venta en en la página http://www.elcondeingles.com/, en su sección de "Militaria; Guerra civil española", y que por su indudable valor documental os hago llegar aquí, a pesar de la bajísima resolución de las borrosas fotográfías. Otras proceden de imágenes de uso público consultables en http://www.corbis.com/ y en http://www.flickr.com/, normalmente bajo el criterio e búsqueda "guerra civil" o "spanish civil war" y a poder ser en blanco y negro. Por último, algunas --unas pocas-- de las fotografías han sido tomadas de la excelente página http://www.sbhac.net/, para la que reitero mi recomendación de lectura sosegada por su gran calidad.



Red de campos de concentración para españoles republicanos en Francia.



Barcarés. Vista parcial del campo de concentración Chauvin número 23.



Port Vendres, Campo de Barcares.



Campo de Barcares: construcción de barracas destinadas a los refugiados.


Aporte de material para la construcción de barracas destinadas a los refugiados.



Argeles. Preparación de la carne que se va a servir de alimento a los refugiados.



Colliure, Miradau


Refugiados conducidos bajo guardia armada al campo de concentración.



Excombatientes republicanos y antifranquistas son conducidos al Campo de concentración de Argeles sur Mer.



Refugiados conducidos bajo guardia armada al campo de concentración.



Refugiados dirigiéndose hacia Argeles, transitan por la carretera del Boulou.



Dos milicianos que aún conservan el buen humor acaban de entrar en Francia.


Republicanos tras las alambradas y bajo guardia armada, en Argeles sur Mer.



Una imagen menos conocida que la anterior, en la que también se ven a republicanos y antifranquistas tras las alambradas y bajo guardia armada, en Argeles sur Mer.


Banda de música de republicanos y antifranquistas españoles presos en campo de concentración francés.


Republicanos y antifranquistas en campo de concentración francés.



Republicanos y antifranquistas en campo de concentración francés. 16 de febrero de 1939.


Republicanos españoles aseándose y desparasitándose en la playa de Argeles Sur Mer, 12 de febrero de 1939.



Saint Cyprien: una vista parcial del campo.



Refugiados bajo guardia armada en el campo de concentración francés.


Refugiadas en el campo de concentración francés.



Campo de concentración de Argeles Sur Mer. 1939.


A pesar de la derrota, los antifranquistas encerrados en los campos de concentración, empecinados y coherentes con sus convicciones, levantan su puño en alto. En el original puede leerse: "Civil War refugees celebrate crossing the Franco-Spanish border on arriving at the French town of.....".


Refugiados presos del campo de concentración frances de LaTour de Carol.


Refugiados presos del campo de concentración frances Chuavin número 33, en Prats de Molló.



Las autoridades francesas y sus fuerzas de seguridad sometieron a un rigurosísimo régimen disciplinario a los republiacnos y antifranquistas españoles. En la imagen puede verse a dos de ellos, castigados y atados a un poste en el interior de un campo de concentración francés.

MAUTHAUSEN-GUSEN. CAMPO ESPAÑOL










El campo de concentración de Mauthausen comenzó a construirse a mediados de 1938, cuando un grupo de prisioneros provenientes del Dachau fue destinado al pueblo de Mauthausen, cerca de Linz ( Austria ) para trabajar en la cantera de granito situada en los alrededores de la población. En estos terrenos, aislados y controlados por el Estado y la compañía DEST ( Deutsche Erd- und Steinwerke GmbH ), dirigida por el alto cargo de las SS, Oswald Phol, se extraería el granito necesario para la reconstrucción de las ciudades alemanas según los planes de Albert Speer.

En Mauthausen fueron confinados criminales comunes, prostitutas y los llamados "criminales incorregibles".
Con el tiempo, Mauthausen fue rodeándose de varios subcampos. Al concluir la guerra había más de 85.000 personas confinadas en su conjunto. Las cifras apuntan a 122.766 y 320.000 víctimas en total.

Desde mediados de agosto de 1940 grupos de republicanos españoles fueron transferidos al campo provenientes de los stalags, campos de prisioneros de guerra. Tras salir de España en 1939, estos continuaron la lucha ingresando en las filas del Ejército francés. Siendo capturados por las tropas alemanas en el momento de la invasión de Francia por la Wehrmacht . Entre 1940 y 1945 pasaron por Mauthausen y sus subcampos en total cerca de 7.200 españoles, de los cuales fallecieron en torno a 5.000.

Mauthausen pronto comenzó a ser conocido entre los deportados como «El campo de los españoles». Aunque los primeros barracones se remontan a 1938, fueron albañiles españoles quienes construyeron Mauthausen. De ahí que un superviviente francés haya llegado a afirmar que «cada piedra de Mauthausen representa la vida de un español». La mayoría de los españoles llegó al campo a partir del Armisticio francés, entre la segunda mitad de 1940 y el año 1942. Muchos fallecieron entre 1941 y 1942; por ejemplo, en septiembre y octubre de 1941 una gran parte de los muertos de Gusen —un Kommando o campo auxiliar destinado al exterminio de los presos más débiles— fueron españoles.

Cuando falleció el primer español, el 26 de agosto de 1940, sus compatriotas, ante la sorpresa de los verdugos, guardaron un minuto de silencio, situación que se repetiría en numerosas ocasiones.

( Información extraida del artículo de





Solidaridad Obrera en París publicaba en Marzo de 1946  una lista de los españoles muertos en este campo de concentración